Soano, un pueblo de mar, un pueblo de tierra, un pueblo de campos, montes y montañas, de gentes sencillas y dispuestas, de pura tradición agrícola y ganadera, de vacas y caballos, de huertas y corrales, de hortelanos y pescadores.Que bonitos son sus prados con sus ganados y sus huertas, con sus cosechas de panojos rodeando
todas sus mieses, que bonito es el poder sentir el eco de los campanos en medio del silencio de la noche, el sonido de la naturaleza, el silbido de los pájaros, el cantar de los gallos al amanecer, el quehacer de sus gentes, el aire que respiramos, la combinación de sus olores, los tomates y pimientos de aquellos que plantamos... Que bonito es ver
el roció sobre la hierba verde, el ahumar de sus chimeneas en las tardes de invierno, el olor de la leña, el agua de los regatos, el hablar de sus gentes, el mugir de las vacas atravesando los barrios, el trotar de los caballos sobre la carretera... Que bonito es el contraste de sus casas solariegas, del ganado esparcido por los prados, el color de cada una de las estaciones... 
todas sus mieses, que bonito es el poder sentir el eco de los campanos en medio del silencio de la noche, el sonido de la naturaleza, el silbido de los pájaros, el cantar de los gallos al amanecer, el quehacer de sus gentes, el aire que respiramos, la combinación de sus olores, los tomates y pimientos de aquellos que plantamos... Que bonito es ver
Que bonito es el contraste entre toda la naturaleza, con sus vacas, sus cabras, sus perros y sus gatos, con sus verdes prados y sus bosques arbolados, con sus cuadras y sus payos, el sentir de sus tradiciones, sus ancianos y sus jóvenes, sus inviernos y sus veranos, el día a día en Soano, que bonito será siempre...
Y cada vez que lo pienso digo:Que bonito es el Soano de siempre.
(Nunca cambiaremos aquello que fuimos, somos y seremos)





