miércoles, 26 de septiembre de 2007

El Monte Jano, origen de un pueblo.



El Monte Jano, fue el principal motivo que puso nombre a nuestro pueblo.


Cuentan nuestros mayores, que el monte Jano (también hoy conocido como el Cincho) tenía algo que ver con los dioses, que guarda en si numerosas leyendas y mitologías muy antiguas e interesantes y que algunas de estas tuvieron una gran repercusión en la realidad del pueblo.


Comencemos contando a que viene el nombre de Jano:


Jano es un dios Indoeuropero muy característico en el territorios de asentamiento Celta en Cantabria. Procede en un principio de la voz Fanum, “lugar sagrado”, y en latín lanus es reconocible la raíz indoeuropea que podemos identificar como tránsito, “paso hacia otro lugar”, este significado se encuentra íntimamente ligado con la personalidad del dios y los atributos que posee.


La característica mas significativa en la representación del aspecto de este dios, es su carácter doble, es el bien y el mal, lo nuevo y lo viejo, y sobre todo doble en su aspecto, ya que siempre se le presenta como un personaje bifronte, con dos caras: una imberbe y otra barbuda.
Esta dualidad le confiere una extensa visión, ya que no sólo conoce y ve el presente, sino que fundamentalmente rememora el pasado y observa el futuro desde su atalaya omnipresente. Esta admirable propiedad de visión se puede entender perfectamente si nos detenemos un poco en el calendario, que como estamos comprobando a lo largo de muchas semanas, es fuente ingente de información sobre el mundo mítico.
Al parecer el tiempo pasa, pero los dioses permanecen o se transforman, y en el cómputo del tiempo tenemos un certero testimonio. El primer mes del año, tal y como hoy se ha constituido el calendario, es enero. Este mes en Latín vienen derivado de Ianua, “puerta”, y así enero es la puerta, el comienzo y la entrada del año, más reconocible en la terminología que adopta este mes en inglés, January, o en leonés, Janero. El antroido es un momento crucial de paso, de tránsito entre lo que se fue y lo que llega, pasado y futuro se conjugan en estas fechas, y es el propio Jano quien preside este cambio. Además este dios es quien apadrina todas las calendas del año, es decir, todos los primeros días de cada uno de los meses del calendario.
No eran pocos los rituales en los que al comienzo se invocaba a esta divinidad. Por otro lado nos situamos ante un dios que parece ubicarse, casi en exclusiva, en las alturas, y así acontece no sólo en nuestro pueblo Soano, sino que en la misma Roma ya existía culto a este dios y una de sus principales colinas, quizá la más sacralizada y origen de la ciudad, es el Janículo, “la colina de Jano”, consagrada al culto del dios. Realmente no es una coincidencia, más bien la constatación de que es un dios asociado con las montañas, lo que nos indica su gran importancia, porque aquellas divinidades con especial relevancia se situaban en las cimas.

Principales características del dios Jano:
Dios con una doble faz, representa su poderosa ambigüedad sobre el conocimiento de los tiempos tanto pasado como futuro. La parte imberbe representa a todo lo pasado y la parte barbuda a lo que va a suceder. Su fiesta principal es el 31 de diciembre, denominada “el día del tránsito” y el día 1 de enero, día en el que comienza el año, también a este dios se le atribuyen fiestas como las Januarias, la Vijanera, la Janovera, etc.
A Jano también se le conoce como el dios de las puertas o dios de los comienzos. Si Jano es un dios que se desarrolló en Soano como en otros lugares o si es una importación procedente de Roma, es difícil de decir, posiblemente, sería oportuno adoptar una postura mixta, ya que también en los territorios de influencia céltica hallamos un paralelo derivado del dios original. Algunos estudiosos unen las divinidades Jano y Diana, planteando para ambas un mismo origen. Diana es interpretada como D-ianus, evidenciando así una variante femenina que se uniría a las diosas madres del mundo céltico, en especial Dana.
Otra de las particularidades con la que nos encontramos al rememorar a este dios y su historia es la que le pone en contacto con el territorio de lo bélico. Al evocar la guerra, este dios se nos acerca en cierta medida a Cantabria.
Jano poseía un templo en el Janículo, erigido en su honor en virtud de una leyenda que le situaba como salvador de la ciudad, ya que en la guerra de los romanos con los sabinos cuando ya la ciudadela se veía perdida, el dios hizo brotar un manantial de agua caliente que puso en fuga a los aterrorizados atacantes.
Tras levantar el templo, las puertas de éste permanecieron siempre abiertas mientras en los dominios romanos hubiera algún conflicto.
Antes del imperio del divino Augusto, únicamente dos veces había sido cerrado el templo de Jano, signo de paz, sin embargo el propio emperador se vanagloriaba de que durante su prolífico gobierno hasta tres veces se clausuraron sus puertas, una de ellas tras la finalización de la conocidas guerras cántabras y la conquista de nuestra tierra, lo cual supuso un verdadero alivio para los orgullosos romanos que se habían visto ridiculizados por un pueblo, supuestamente bárbaro, de la lejana Iberia.
Así es este dios, el elocuente y perspicaz Jano.


Significado, origen y evolución del nombre del pueblo de SOANO:
-Del nombre del Monte Jano, surgió: SOJANO, que significaba bajo el Monte Jano o a los pies de Jano.
-Con el paso del tiempo este nombre derivó a SOHANO, que según la antigua escritura la letra H (aspirada) fonéticamente era pronunciada como J.
-Finalmente la letra H se empezó a leer como intercalada muda, de modo que el nombre del pueblo se comenzó a leer como SOANO dejando en deshuso la forma escrita y fonética anterior, SOJANO.
En el Escudo del pueblo de Soano aun se puede apreciar dos inscripciones en las que aparece el nombre escrito con H (SOHANO).




3 comentarios:

Anónimo dijo...

Tambien Montehano en Escalante es Monte Jano. Demasiado cerca para llamarse los dos igual.

TodoSoano dijo...

Pues así es la historia, alguna concordancia tendrán.

Wolfango de Mucha dijo...

ambos lugares fueron asentamientos fortificados cántabros. lamentablemente hoy en día ni se cita, ni se conoce que el Cincho es un yacimiento arqueológico pre-romano.